Pacha y Taba regresaron a su hábitat. Las dos cóndores hembras volvieron a volar en libertad en Córdoba tras completar su recuperación en el Centro de Rescate de Grandes Aves de la Reserva Tatú Carreta, en Casa Grande.
Consigo llevan rastreadores GPS que permitirán monitorear sus movimientos y adaptación en el Parque Nacional Quebrada del Condorito y las sierras cordobesas. El monitoreo forma parte de un trabajo científico conjunto para estudiar y proteger al cóndor andino, especie protegida y Monumento Natural Provincial en Córdoba.
Taba había ingresado con una grave lesión en un ala, mientras que Pacha llegó con perdigones en el cuerpo y bajo peso. Luego de meses de tratamiento y rehabilitación, ambas están en su verdadera casa (ver nota).


















