Dos cóndores hembras volverán a su hábitat en los próximos días en Córdoba, luego de completar su recuperación en el Centro de Rescate de Grandes Aves de la Reserva Tatú Carreta, en Casa Grande.
Las aves, Pacha y Taba, serán liberadas con rastreadores GPS colocados sobre el lomo, que permitirán monitorear sus desplazamientos, adaptación y comportamiento en el entorno del Parque Nacional Quebrada del Condorito y las sierras cordobesas.
Según detalló María del Rosario Ahumada, médica veterinaria y responsable sanitaria de la reserva, Taba —la más joven— ingresó en 2025 con el ala derecha comprometida a raíz de una herida infectada. Esto obligó a utilizar antibióticos, vendajes, controles permanentes y un manejo sanitario constante para evitar la pérdida de movilidad.
En tanto, Pacha llegó en 2026 con seis perdigones en el cuerpo y más de dos kilos por debajo de su peso normal, por lo que debió atravesar un proceso de extracción de municiones, recuperación muscular y aumento de peso.
“La liberación es el resultado de una red de trabajo donde intervienen muchas voluntades. Un cóndor con una lesión en el ala es muy preocupante. Cuando vimos que la evolución era adecuada, informamos a la autoridad de aplicación que ya estaban dadas las condiciones sanitarias para su liberación”, afirmó Ahumada.
Y agregó: “El cóndor forma parte de la naturaleza, está protegido por ley y en Córdoba es Monumento Natural Provincial. Es un animal que no nos causa ningún daño y que cumple un rol muy importante como limpiador de los ecosistemas. Tenemos que disfrutar de verlo y admirarlo sin dañarlo”.
El uso de transmisores se enmarca en un trabajo científico conjunto entre la Universidad Nacional del Comahue (Bariloche), el CONICET, la Universidad de Konstanz (Alemania) y el Parque Nacional Quebrada del Condorito, instituciones que estudian los movimientos y patrones de conducta del cóndor andino.
Se trata de dispositivos livianos que no afectan a las aves y permiten conocer por dónde se desplazan, qué recorridos realizan, qué altura alcanzan y cómo se comportan.
“Lo que queremos entender es cómo se mueven los cóndores de esta zona alrededor del Parque Quebrada del Condorito y en las sierras para comprender mejor cómo proteger esta especie tan importante”, señaló Kate Steinfield, estudiante de doctorado de la Universidad de Konstanz, en conjunto con la Universidad del Comahue.
Por su parte, la subsecretaria de Policía Ambiental, María Belén Blanda, completó: “Hay un protocolo ante cada llamado por fauna silvestre en peligro. Intervienen bomberos, policías, la Secretaría de Ambiente, Policía Ambiental y los centros de rescate. Estamos muy contentos por la liberación. Su recuperación fue muy buena y es un orgullo el trabajo que realizó Tatú Carreta para que puedan volver a su ambiente natural”.
















