La Mesa Federal de Ciencia y Tecnología denunció esta semana el vaciamiento de la Unidad Operativa de Vectores, ubicada en Santa María de Punilla, dependiente del Centro Nacional de Diagnóstico e Investigación en Endemo-epidemias (CeNDIE).
En un comunicado titulado “Menos ciencia es menos salud”, el espacio que reúne a actores del sistema científico-tecnológico nacional advirtió que el vaciamiento de la unidad surge como consecuencia del Decreto 192/26, en el que el Ministerio de Salud de la Nación “avanza con el cierre y fusión” del CeNDIE; el Centro Nacional de Control de Calidad (CNCC) y el Centro Nacional de Nutrición (CNN), dependientes de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS).
Puntualmente, la Mesa Federal remarcó que la eliminación del CeNDIE implica la pérdida de la Unidad Operativa de Vectores de Santa María de Punilla, única especializada en el “mantenimiento de colonias de vinchucas” y que provee material biológico para estudios científicos a instituciones de todo el país.
Según señalaron, se trata de uno de los insectarios con mayor biodiversidad de especies de vinchucas en América Latina, con alta variabilidad genética y mantenimiento de colonias de las principales especies vectoras de la región que transmiten la enfermedad de Chagas, lo que permite el monitoreo de la resistencia a insecticidas en estas poblaciones.
Además, resaltaron que la unidad desarrolló de manera sostenida capacitaciones técnicas en todo el país en manejo integrado de vectores para equipos técnicos de Nación y de las 19 jurisdicciones provinciales participantes del Programa Nacional de Chagas, siendo “un componente clave del sistema de vigilancia y control de la enfermedad de Chagas en Argentina”.
“En la actualidad, la unidad se encuentra sin funcionamiento efectivo, sin personal asignado para su sostenimiento y mantenimiento”, agrega el comunicado.
A su vez, denunció que el pasado 1 de abril fueron despedidos 39 trabajadores de la ANLIS que se desempeñaban en las provincias de Misiones, Salta y Córdoba.
“El decreto se dispuso sin transferencias de recursos ni de capacidades operativas, afectando las capacidades en investigación, diagnóstico y producción de biológicos de nuestro país. Aunque indica que los centros cerrados simplemente se integran a otras estructuras, esto en la práctica es falso: la mayoría de los programas y funciones vigentes en ellos quedan discontinuados y huérfanos”, completó.














