La Falda tiene su primer espacio natural municipal protegido. Este viernes, en una sesión histórica, el Concejo Deliberante aprobó la creación de la Reserva Cultural Natural Municipal “El Puma”. En tanto, el Monumento al Puma que dio nombre al parque fue declarado bien patrimonial de la ciudad.
El espacio, ubicado al suroeste de La Falda y de poco más de 75 hectáreas, forma parte de la esponja hídrica natural de la región y de la cuenca hidrográfica del Dique San Roque. Por su concentración de bosque chaqueño serrano nativo, está categorizado como Zona Roja/Amarilla de alto valor de conservación, según la Ley Provincial de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos.
La ordenanza fue aprobada por unanimidad en una sesión llevada a cabo bajo la modalidad itinerante, en el predio del Centro Vecinal Villa El Dominador, ante vecinos/as. Entre ellos estuvieron integrantes del grupo “Amigos del Puma”, quienes en 2023 alertaron sobre un desmonte ilegal en el sector e impulsaron la creación de una reserva para garantizar su conservación.
Su texto final fue el resultado de una mesa de trabajo entre los “Amigos del Puma”, representados por los vecinos y vecinas Adriana Czekalski, Analía Bustos, Matías Gaitán, Alejo Loyola, Daniela Tamburini y María José Pacha, junto a concejales y funcionarios municipales.
“Estamos muy contentos porque desde que vimos que se habían abierto calles en el lugar, todos los vecinos empezamos a participar y a trabajar en conjunto. Con el tiempo el grupo se fue afianzando y reduciendo a algunos actores clave que hemos seguido perseverando, a pesar de todo, para que hoy podamos celebrar que El Puma es una reserva”, señaló Pacha a La Estafeta.
Y agregó que ahora “el principal desafío es el financiamiento, porque se necesitan recursos para las acciones que se definan y contar con las personas para realizarlas”.
En la misma línea, la concejala oficialista Ludmila Ochoa, quien participó de las mesas de trabajo, remarcó: “En abril de 2025 empezamos a trabajar entendiendo que teníamos que elaborar una ordenanza consensuada. Hoy la tenemos y sabemos que podemos implementarla”.
La autoridad de aplicación de la Reserva será el Poder Ejecutivo, a través de las secretarías de Turismo; Servicios Públicos y Ambiente y de la Dirección de Cultura, que en los próximos seis meses deberá convocar a la conformación del Consejo de Participación Comunitaria “El Puma” (CPC).
El CPC estará integrado por un representante de cada Secretaría y de la Dirección de Cultura, además de uno por el Concejo Deliberante, la Asociación Civil Acción en Redes (“Amigos del Puma”) y los centros vecinales que estén dentro o sean colindantes con la Reserva.
Puntualmente, el Consejo tendrá a su cargo el diseño del Plan de Manejo de la Reserva, con acciones anuales orientadas al cumplimiento de los objetivos de conservación, protección, recuperación y restauración del espacio.
Su funcionamiento estará financiado con fondos municipales, aunque también podrán incorporarse recursos gestionados por la asociación, fondos provenientes de actividades realizadas en la Reserva, aportes de organismos públicos y privados y donaciones.
En el marco del Plan de Manejo, podrán realizarse actividades educativas, científicas, visitas guiadas, culturales, de prevención de incendios y recreativas y deportivas no motorizadas. Aquellas que concentren grupos de personas o impliquen algún tipo de intervención de la reserva deberán contar con autorización previa.
Como contraparte, no estará permitido el desmonte ni ninguna otra transformación de la flora y el suelo; loteos o urbanizaciones; nuevas construcciones; la caza; circulación de vehículos; introducción de especies exóticas ni “cualquier otra acción que pueda producir degradación ambiental”.
Finalmente, la ordenanza aclara que, respecto de las construcciones ubicadas dentro de la Reserva, se “respetarán los derechos de propiedad y las situaciones jurídicas regularmente constituidas con anterioridad” a su creación.
- Monumento al Puma
En la misma sesión, el Monumento al Puma, ubicado dentro del predio de la Reserva, fue declarado “Bien Patrimonial Cultural Inmueble de interés artístico, histórico, paisajístico y ambiental” de la ciudad, por su valor simbólico e identitario para la comunidad.
La obra fue creada entre 1947 y 1948, en el marco del loteo generado un año antes por Oscar Carbone. Según la Junta Municipal de Historia, fue diseñada por el dibujante y acuarelista Rubén Pierini; la obra fue dirigida por el arquitecto Frithjoe Seckt y su construcción estuvo a cargo de Guido Sánchez y parte de su familia, quienes trasladaron los materiales a lomo de burro.
















