El Ejecutivo municipal presentó este miércoles un proyecto de ordenanza para la “preservación, protección, conservación y mantenimiento” del Patrimonio Cultural y Natural de La Falda, que busca resguardar y poner en valor aquellos bienes y espacios que forman parte de la identidad histórica de la ciudad.
La iniciativa, elaborada de manera conjunta por la Dirección de Cultura local y la Junta Municipal de Historia, establece un marco legal orientado a la “valoración, designación, restauración, promoción, acrecentamiento y transmisión” de bienes considerados de interés patrimonial.
El proyecto define como “patrimonio cultural faldense” a aquellos bienes que, por sus características materiales o por su significado, “definen la identidad y la memoria colectiva” y constituyen un “recurso fundamental para el desarrollo integral y sustentable” de la ciudad y sus habitantes.
Abarca bienes materiales o inmateriales; tangibles o intangibles; muebles o inmuebles, ya sean públicos o privados, distribuidos en las categorías cultural, histórica, artística, arquitectónica, urbanística, paisajística, ambiental y natural. A su vez, establece los compromisos del Estado municipal y de los propietarios para su conservación.
En cuanto al patrimonio natural, podrá incluir “monumentos naturales, formaciones geológicas, paisajes naturales, reservas de biosfera, santuarios de la naturaleza, flora y fauna y patrimonio paleontológico”.
“Es un proyecto amplio que contempla la protección patrimonial y el desarrollo de la ciudad, como lo marca nuestra Carta Orgánica. Pero no va a quedar cerrado en la letra fría de una ordenanza. Va a funcionar como disparador de un proceso dinámico que requerirá del aporte de todos”, señaló el intendente Javier Dieminger al encabezar la presentación en la Sala “Tito” Pousa.
Y agregó: “El municipio no va a salir a expropiar, todo lo contrario. Se trata de recuperar la identidad faldense y de que la ciudad siga desarrollándose. Queremos contar y mostrar nuestra historia de acá a 100 años, pero sabiendo de dónde venimos”.
Junto al mandatario estuvieron la directora de Cultura, Ana Elizondo; la presidenta de la Junta Municipal de Historia, Karim Blanco; el coordinador del Programa de Patrimonio, Alejandro Bovo Theiler; y el arquitecto Fabio Grementieri, especialista en patrimonio y asesor del proyecto.
Participaron la viceintendenta Luciana Pacha; funcionarios del gabinete; representantes de instituciones intermedias; comerciantes y vecinos.
Según detalló Blanco, la declaración de cada bien como patrimonio requerirá un dictamen previo de la Junta Municipal de Historia y de la Dirección de Cultura, para luego ser aprobada mediante una ordenanza específica.
En ella se establecerán niveles de valoración, medidas de protección y procedimientos de intervención adaptados a cada caso y según distintas categorías de protección.
Por ejemplo, los bienes inmuebles se dividirán en los niveles alto, medio, básico y testimonial, con grados de protección rojo, naranja, amarillo y verde.
De acuerdo con el nivel asignado, los propietarios serán compensados económicamente con exenciones de entre el 25 y el 100 por ciento en el pago de la tasa municipal a la propiedad. Además, el nivel alto incluirá la firma de un convenio específico.
“Queremos que el Estado salvaguarde y reconozca la historia de La Falda. No es un marco solo para el hoy, sino también para lo que vendrá. Es una herramienta dinámica que va a crecer y nutrirse con el crecimiento de la ciudad”, remarcó Blanco.
Por su parte, Grementieri sostuvo: “Preservar no significa no tocar nada, sino realizar una intervención controlada. La Falda tiene un estatus de paisaje cultural que mezcla lo natural con lo urbano. Eso es un recurso económico y turístico asentado en la identidad faldense. Este marco sienta las bases de una apreciación cultural que permite desarrollar la ciudad preservando su ADN”.
Finalmente, el proyecto propone la creación de un Registro Único Municipal de Interés Patrimonial (RUMIP), que permanecerá abierto y agrupará los bienes según su potencial para ser declarados patrimonio.
“El compromiso es proteger nuestro patrimonio y fortalecer nuestra identidad faldense, que hasta hoy seguimos escuchando que no tenemos. Tenemos que empezar a dar vuelta algunos conceptos porque sí la tenemos, es hermosa y nos permite imaginar un desarrollo ordenado y sustentable”, destacó Elizondo.
La ordenanza vigente data de 2015 (su última prórroga) y suspende por tiempo indeterminado la “demolición, modificación o fragmentación” de edificaciones de “50 años o más”. De hecho, frenó en 2022 la demolición del ex “Petit Chateau Nor Tomarza” (Isolina), aunque la creación de un marco protectorio específico sigue pendiente.
De esta manera, proyecto daría marco al actual proyecto de declaración del Chalet Miramontes, cuyo convenio firmado entre el Ejecutivo y su propietario aún no fue aprobado por el Concejo Deliberante.
“Creemos que teniendo una ordenanza que trabaja sobre toda la ciudad da el marco para que se apruebe, aunque a su vez la ordenanza específica tiene la misma jerarquía”, completó Dieminger respecto al Miramontes.


















