El intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, pegó el portazo y retiró a la localidad de la Comunidad Regional Punilla. A una semana de la designación del jefe comunal de Mayú Sumaj, Fabián Flores, como nuevo presidente del ente, el Concejo Deliberante coscoíno aprobó por mayoría la salida formal del municipio tras 21 años.
Cardinali no había participado de la elección llevada a cabo el jueves 21 de mayo en el edificio de la avenida España, en La Falda, luego de semanas de manifestar públicamente su intención de conducir la Comunidad Regional, deseo que no le alcanzó para construir un acompañamiento mayoritario entre sus pares del justicialismo de Punilla, que se alinearon al requerimiento de la Provincia de cara al año electoral.
En la sesión, el bloque de la oposición advirtió que la salida de Cosquín obedece a una “pelea política”. Sin embargo, el bloque oficialista sostuvo que la crisis económica obliga al municipio a cuidar los recursos que aporta a la Comunidad Regional, asegurando que no redundan en “beneficios para la localidad”.
“En un contexto de crisis económica y caída de la coparticipación, el intendente siempre está cuidando los intereses de Cosquín. En este sentido, ya venía planteando que hacían falta cambios y que los aportes de los municipios redunden en beneficios, pero este planteo no ha sido escuchado”, aseguró en uso de la palabra el concejal oficialista Andrés Juárez.
Según detalló Juárez, jefe del bloque oficialista, Cosquín aporta anualmente cerca del 0,6 por ciento de su presupuesto, cifra que en 2024 representó 24 millones de pesos; en 2025, 35 millones y, en lo que va de 2026, 17 millones de pesos.
Por su parte, la concejala opositora Andrea Montes justificó la abstención de su bloque advirtiendo: “No estamos de acuerdo con que en dos décadas Cosquín no haya registrado avances concretos por pertenecer a la Comunidad Regional. Acá pareciera existir otro problema: una interna partidaria o una pretensión personal del intendente”.


















