La Cámara en lo Criminal de Cruz del Eje postergó esta semana el inicio del juicio contra los dos policías imputados por encubrimiento agravado en la causa por el crimen de Jonatan Romo, ocurrido en 2022 en la comisaría de La Falda.
La postergación fue de común acuerdo entre las partes, a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ) se expida sobre el recurso de queja presentado por el abogado de la familia Romo, Gustavo Pérez, luego de que en abril pasado la Cámara en lo Criminal de Villa Dolores habilitara el juicio abreviado para los tres efectivos imputados por “homicidio culposo ante el exceso de legítima defensa”.
El inicio del debate por el encubrimiento, que tiene como imputados subcomisario Pablo Zárate y el agente Lucas Giménez, había sido estipulado para este jueves 6 de agosto.
“Veíamos incongruente dar inicio a este juicio sin tener aún una respuesta del TSJ al recurso de queja. Si dan el juicio abreviado para los policías acusados de homicidio, se avanzará con el juicio por encubrimiento. Pero sino, vamos a solicitar que se haga un solo juicio para todos los imputados”, explicó a La Estafeta.
Y agregó: “Se puso en contacto con nosotros el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT), que monitorea casos de abuso institucional y están interviniendo a favor de nuestra postura como querella para que se anule el juicio abreviado”.
Por el encubrimiento, Zárate y Giménez, quienes llegarán al juicio en libertad, enfrentarán una acusación con una posible pena de entre tres meses y seis años de prisión en caso de ser declarados culpables.
En tanto, los sargentos Miguel Aguilera y Walter Geri, y del cabo Hernán Suárez, imputados por homicidio, podrían ser condenados a una pena de entre uno y cinco años de prisión, aunque en caso de ser juzgados mediante un juicio abreviado la condena se reduciría a un año y seis meses de prisión, más cinco años de inhabilitación para ejercer un cargo público, y quedarían en libertad condicional.
















