A la espera de definiciones sobre el futuro de más de 50 puestos de trabajo, empleados de la Residencia Serrana de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), en La Falda, realizaron este miércoles un abrazo simbólico al emblemático hotel ubicado en el barrio Villa Caprichosa.
Se trata de la segunda protesta en una semana, en el marco del rechazo al decreto nacional que establece la restructuración de la obra social, que dejará de administrar el hotel. En este marco, los trabajadores advierten que sus puestos de trabajo serían reemplazados por personal militar.
“Hasta hoy no hemos tenido ninguna novedad por parte de OSFA. Ni despidos ni la seguridad de que mañana vamos a seguir conservando el puesto de trabajo. Con incertidumbre y mucha angustia estamos resistiendo como podemos”, señaló a La Estafeta la delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado en La Falda, María José Peñaloza.
Y agregó: “A partir del jueves, el hotel va a cambiar de nombre. Va a pasar a ser Residencia Militar La Falda, pasa a ser una unidad militar y el personal civil quedaría desvinculado y sería atendido por suboficiales y soldados. Nosotros nos vamos a presentar como todos los días y seguiremos todas las vías legales”.
La protesta estuvo acompañada por delegados regionales de la CTA Punilla e integrantes de la Mesa de Derechos Humanos de La Falda.
La situación alcanza también a trabajadores de los hoteles Residencia y Costanera, en Cosquín; la Estancia Golf Ascochinga; la Hostería Villa General Belgrano; el Parador Alte. Brown, en Villa del Dique; y la Colonia Miraflores, en Santa Rosa de Calamuchita.















