Con una caravana por la Avenida Edén, el base del Club Atlético La Falda Máximo Solís tuvo este martes su recibimiento en la ciudad, tras conseguir el tercer puesto con la Selección Argentina en el Mundial U21 de la Federación Internacional de Básquet para Sordos (DIBF), disputado en Lublin, Polonia.
Tras la caída en semifinales ante Estados Unidos, el equipo se impuso en el partido por el tercer puesto frente al seleccionado anfitrión de la competencia —al que también derrotó en la fase de grupos— y volvió a la Argentina con el objetivo cumplido: la medalla de bronce.
“Teníamos el objetivo de estar entre los tres mejores del mundo y lo conseguimos. Tener la medalla es lo mejor, es un sueño cumplido. Fue una experiencia hermosa. Polonia es un país muy diferente al nuestro y festejamos mucho porque le pudimos ganar al anfitrión”, contó Máximo.
El joven de 16 años, oriundo de Cosquín, fue reconocido además por la Dirección de Deportes local, que le entregó un diploma por su participación en el Mundial. En este marco, agradeció a las personas que colaboraron con la colecta de fondos para poder viajar.
“Se complicó antes de salir, no teníamos la plata para viajar. Teníamos miedo de no poder ir, pero se hizo el milagro: aparecieron esponsors y la gente colaboró mucho. Por suerte se dio”, agregó.
Finalmente, sobre el recibimiento y lo que se viene, completó: “Mi mamá me dijo que íbamos al dentista, pero me encuentro con este recibimiento. Es una locura. Ahora, el próximo objetivo es salir campeón con La Falda”.


















