El gobernador Martín Llaryora dejó inaugurado este sábado el período de sesiones ordinarias de la Legislatura de Córdoba con un discurso en el que defendió los principales ejes de su gestión, reivindicó el rol del Estado provincial frente al ajuste nacional y lanzó duras críticas contra la oposición, a la que acusó de poner trabas a políticas clave en materia de seguridad.
Desde la ciudad de Laboulaye, en el marco del Plan de Igualdad Territorial, Llaryora repasó los dos primeros años de su mandato y sostuvo que Córdoba “no improvisa ni se detiene, aun en un contexto económico adverso”.
“Gobernar es tomar decisiones difíciles para que Córdoba crezca”, afirmó, al tiempo que destacó el orden fiscal, el superávit y la reducción del gasto político como pilares de su administración.
En ese sentido, remarcó el congelamiento salarial de la planta política, la reducción de estructuras gubernamentales y la baja de impuestos, que —según señaló— permitirá que “900 mil millones de pesos vuelvan a los bolsillos de los cordobeses”. También anticipó que en el presupuesto 2027 impulsará nuevas rebajas impositivas.
Uno de los momentos más tensos del discurso estuvo centrado en la política de seguridad. Llaryora defendió la lucha “frontal y sin concesiones” contra el narcotráfico y cuestionó duramente a sectores de la oposición por no haber acompañado la ley de seguridad sancionada en 2024. Enumeró los puntos rechazados por esos bloques, entre ellos la creación de fiscalías antinarcotráfico, el uso de armas menos letales, las guardias locales y la incorporación de tecnología para el combate del delito, como los drones.
“Obstruir la compra de tecnología es favorecer a los delincuentes”, lanzó el gobernador, y pidió a la oposición que “reflexione” porque —según afirmó— “están jugando con la vida de la gente”. A la vez, aseguró que su gobierno seguirá profundizando el combate contra el narcotráfico y anunció una inversión de más de 40 mil millones de pesos en equipamiento, monitoreo, inteligencia artificial y la compra de 500 nuevos vehículos para las fuerzas de seguridad.
En materia previsional, Llaryora ratificó su decisión de no transferir la Caja de Jubilaciones a la Nación y anunció la elevación de la jubilación mínima a 800 mil pesos, además de la restitución progresiva del 82% móvil a más beneficiarios. “Mientras estemos nosotros, la Caja no se transfiere, se defiende”, sostuvo.
El gobernador también anunció avances en salud, con la finalización de nuevos hospitales, la ampliación de la red de salud mental y el lanzamiento del programa Medicor, que permitirá el acceso digital a medicamentos y turnos médicos. En obra pública, destacó que hay obras en marcha en los 427 municipios de la provincia y defendió el modelo cordobés de articulación con intendentes de todos los signos políticos.
Hacia el cierre, Llaryora reafirmó su identidad política y el rumbo de su gobierno. “No prometimos relatos, prometimos gestión. Vamos a seguir defendiendo a Córdoba, al trabajo, a la producción y a nuestra gente. Córdoba no se rinde ni se detiene”.















