Alberto Fernández confirmó que impulsará la legalización del aborto y una reforma judicial

 Alberto Fernández confirmó que impulsará la legalización del aborto y una reforma judicial

   En la apertura del periodo de sesiones legislativas ordinarias, el presidente Alberto Fernández anunció este domingo que enviará proyectos para despenalizar el aborto y reformar la Justicia, mientras que también se refirió a la marcha de la negociación de la deuda externa y a los impuestos al agro.
   Ante la Asamblea Legislativa, Fernández ratificó su “compromiso de cambiar el rumbo que el país venía transitando” con el macrismo, tras advertir que recibió una Argentina “dañada en su tejido social y productivo y con su alma herida por las divisiones profundas”.
   “Vengo a ratificar mi compromiso de cambiar el rumbo que nuestro país venía transitando. Hemos encontrado una situación extremadamente delicada. Recibimos un país dañado en su tejido social y productivo y con su alma herida por divisiones profundas”, señaló Fernández.
   Acompañado por la vicepresidenta Cristina Kirchner y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, el mandatario remarcó que el país “soportó un nivel de inflación récord de 53,8% durante 2019” y “debe enfrentar también una deuda pública récord en monto y concentración temporal de vencimientos”, mientras que “la desocupación trepó al 9,7 %”.
   “Nuestro país, hace dos años que está sumido en una recesión profunda”, remarcó Fernández e insistió en que “los aumentos tarifarios de los servicios públicos en los cuatro años” de Cambiemos fueron “excesivos” y “llevaron a situaciones críticas a miles de familias, jubilados, comercios, PyMEs e industrias”.
   Además, Fernández indicó que su gestión encontró “un Estado debilitado donde casi desaparecieron los instrumentos de regulación”: denunció “problemas recurrentes con el mantenimiento del patrimonio del Estado”, dijo que “se lastimó la relación con los trabajadores del Estado, postergados por la llegada de supuestos gerentes de alta calidad que fueron recompensados con importantes sueldos” y advirtió que “la sub ejecución presupuestaria acabó conjugándose con deudas en múltiples dependencias”.
   Tras repasar las medidas que impulsó desde el comienzo de su gestión para ocuparse “antes que nada de los que han sido olvidados”, el Presidente se comprometió a “fortalecer los mecanismos de defensa del consumidor y lealtad comercial” y, al respecto, insistió en que “el “Estado se va a poner al frente de la batalla contra la inflación usando todas las herramientas legales”.
   “Vamos a exigirles total responsabilidad a los formadores de precios. La Argentina no resiste más el abuso de quienes preservan su rentabilidad a costa de consumidores condenados a pagar sus excesos preventivos. Los pícaros que especulan subiendo los precios no tiene cabida en esta Argentina”, apuntó.


   En uno de los anuncios más esperados de la sesión, Fernández confirmó que en los próximos diez días presentará un proyecto sobre la despenalización del aborto y “un proyecto que instaure el Plan de los 1000 días, para garantizar la atención y el cuidado integral de la vida y de la salud de la mujer embarazada y de sus hijos o hijas” y reducir las tasas de mortalidad y desnutrición.
   “Desde 1921 la Argentina penaliza la interrupción voluntaria del embarazo en la mayoría de las situaciones. Cien años después, la jurisprudencia da cuenta de lo ineficaz que resulta la norma desde un criterio preventivo. La existencia de la amenaza penal no sólo ha sido ineficiente demostrando que el devenir social transcurre más allá de la misma norma. También ha condenado a muchas mujeres a recurrir a prácticas abortivas en la más absoluta clandestinidad. El aborto sucede. Es un hecho”, remarcó.
   En otro pasaje de su discurso, el Presidente se refirió a las entrevistas que mantuvo con mandatarios internacionales por el tema de la deuda externa argentina: “Los líderes de Israel, España, Francia, Italia y Alemania manifestaron su posición de acompañar la voluntad argentina de encarar una salida a la encrucijada del endeudamiento externo. El propio Fondo Monetario Internacional ha señalado que la deuda argentina no es sostenible”, sostuvo.
   También señaló que su Gobierno no va a “pagar a costa del hambre” y habló del “daño inmenso que deberán sufrir varias generaciones de argentinos” por deuda externa contraída. En esta línea, subrayó: “Nunca más a un endeudamiento insostenible, nunca más a decisiones que se toman con ínfulas tecnocráticas de la noche a la mañana y de espaldas al pueblo, nunca más a la puerta giratoria de dólares que ingresan por el endeudamiento y se fugan dejando tierra arrasada a su paso”.
   “Con las autoridades del FMI venimos trabajando en forma constructiva. Han reconocido lo profundamente grave que es la situación económica (…) Necesitamos un acuerdo que le permita a la Argentina ponerse de pie y no volver a caer. Eso es innegociable. Debemos tomar compromisos que se puedan cumplir. Esa premisa será la base de las ofertas que le haremos a los acreedores en las próximas semanas”, remarcó.
   En su discurso, Fernández detalló en qué consistirá su reforma al Poder Judicial: “Venimos a ponerle fin a la designación de jueces amigos, a la manipulación judicial, a la utilización política de la Justicia y el nombramiento de jueces dependientes de poderes inconfesables de cualquier naturaleza”, definió. En ese sentido, anunció un “reordenamiento de la justicia Federal” para evitar “el cajoneo de expedientes y la activación de causas en función de los tiempos políticos”.
   Finalmente, subrayó que su proceso de “desarrollo económico federal “ tiene que tener como “protagonista importante al campo” y agregó: “Hemos convocado para que con su esfuerzo colaboren en la lucha contra el hambre los horticultores, los productores de fruta, de cereales, de carne o de leche. El esfuerzo lo tiene que dar aquellos que producen y exportan porque tienen mejores condiciones en la Argentina de hoy”.
   “Queriendo preservar el mejor desarrollo del campo hemos hecho una propuesta generosa en materia de derechos a las exportaciones”, aseguró. Y detalló que se incrementa “sólo uno de un total de 25 cultivos que hoy están afectados por esos derechos”, en una clara referencia a la soja.
   “Yo aspiro a que esta vez a través del diálogo encontremos el camino que nos conduzca a sostener el desarrollo y a preservar las cuentas públicas de nuestro país”, completó.