Monitoreo del río: confirman que el agua no es apta para consumo directo

Monitoreo del río: confirman que el agua no es apta para consumo directo

   El resultado del segundo análisis de las muestras de agua recolectadas en seis puntos del Río Grande de Punilla, entre las localidades de Casa Grande y Villa Giardino, arrojó un fuerte incremento en la concentración de bacterias coliformes entre septiembre y diciembre de 2019 y se buscará ahora ampliar los estudios. Si bien los niveles registrados continúan siendo aceptables para su uso recreativo, quedó demostrado que las personas deben evitar su consumo directo.
   La mayor concentración de bacterias coliformes se registró en las localidades de Villa Giardino, Valle Hermoso y Casa Grande. En el primer caso, "el número más probable" (NMP) de cepas cada 100 mililitros aumentó de 13 a 34 en el cultivo, mientras que en las otras dos ciudades el incremento fue de 2 a 34. En el caso de Huerta Grande se registró un salto de 6,7 a 17 y en La Falda subió de 2,5 a 17.
   Los integrantes de la comisión del río del corredor centro del valle se reunieron este martes y coincidieron en que es necesario "a modo de prevención y sin causar alarma" informar a los lugareños y turistas sobre los riesgos de consumir el agua de río sin un proceso de potabilización previo. Esta es la primera conclusión científica que rescataron de la campaña de monitoreo en sectores de uso recreativo iniciada el 27 de agosto pasado.
   "El crecimiento fue significativo. La primera conclusión con estos resultados es que el agua del río no se debe consumir de manera cruda, por más cristalina que se vea. La idea es reforzar la comunicación. Por el momento las personas sí se pueden bañar y disfrutar del río pero tienen que evitar el consumo humano", indicó a La Estafeta Online Horacio Bayala, integrante de la Asamblea Ambiental La Falda Despierta.


   La reunión realizada en el galpón de la Biblioteca Popular Babel contó con la participación del bioquímico y concejal de Juntos por La Falda Alberto Mainero, quien calificó el trabajo de las asambleas como "exento de toda pretención económica y con un sentido de preocupación genuino". Coincidió, en este sentido, en la necesidad de realizar una campaña informativa que le permita a lugareños y turistas "disfrutar del río tranquilos".
   "Evidentemente el consumo directo nunca estuvo en consideración. Sí bañarse y utilizarla recreativamente. Es cierto que hay mucho lugareños han tomado siempre ese tipo de agua, casi en crudo, y depende mucho de cada organismo. Pero con estos niveles de bacterias coliformes alguien de afuera que la ingiera puede sufrir una reacción fuerte de gastroenterítis", señaló Mainero a este medio.
   Y agregó: "Creo que se debería repartir folletería informando al turismo sobre esta situación. Esto no genera alarma ni perjudica a nadie, es una prevención mínima para que la gente que nos visita se sienta segura y vea que nos estamos ocupando de este tipo de cuestiones".
   Con respecto al uso recreativo, los integrantes de las asambleas solicitarán a la Municipalidad de La Falda -que costea los análisis realizados en el laboratorio local Simes- que, a partir de la tercera muestra a realizarse en febrero próximo, se incorporen a los análisis la detección de bacterias coliformes fecales y escherichia coli que no fueron realizados en los primeros muestreos.
   La incorporación de estos nuevos análisis obedecen a que, en la actualidad, estas bacterias son utilizadas como parámetros por las "Directrices Sanitarias para Uso Seguro de Aguas Recreativas" -resolución 125/16- del Ministerio de Salud de la Nación, donde se indica que "la toma como referencia de las bacterias coliformes perdió robustez científica en la última década". Además no descartaron la posibilidad de sumar un análisis físico-químico por año.