La Municipalidad de La Falda aseguró que el agua es "apta para consumo"

La Municipalidad de La Falda aseguró que el agua es "apta para consumo"

   Tras las denuncias de los vecinos de La Falda por el mal olor en el agua corriente, la Municipalidad difundió este sábado los resultados de los análisis realizados sobre las muestras recolectadas en la ciudad, que arrojaron que es "apta para consumo" humano.
   Los análisis realizados en el laboratorio Simes sobre muestras recolectadas en el Hospital Municipal, el barrio IOSE, la Avenida Edén al 400, en el local gastronómico "La Flordita" sobre Mariano Moreno y en una canilla pública de la Avenida Kennedy señalan que “el número más probable" (NMP) -de cepas cada 100 mililitros- de bacterias coliformes totales es menor a dos.
   “Se realizaron los controles que se cumplen habitualmente, complementando el último laboratorio con fecha 30/3/20, siendo los resultados con certeza que el agua está apta para el consumo", señaló una nota dirigida a la Cooperativa de Agua y Servicios Públicos y firmada por el intendente, Javier Dieminger, y el secretario de Desarrollo Institucional, Luis Perez.
   A pesar de ello solicitaron que, de modo “urgente”, las autoridades de la Cooperativa arbitren los medios necesarios para “normalizar esta situación a los fines de llevar tranquilidad a la ciudadanía”.
   “Por los distintos reclamos e insistencia de los vecinos de La Falda, en relación específicamente en plantear que el olor del agua es anormal, intimamos que arbitre lo medios necesarios en carácter muy urgente de normalizar esta situación a los fines de llevar tranquilidad a la ciudadanía”, indicó la nota.
   Y agregó que “tal servicio es tracendental y esencial para la ciudadanía y se acrecienta en las circunstancias que estan sucediendo en el mundo y en nuestro país en el marco de la emergencia sanitaria" por el coronavirus.
   En respuesta a las quejas por el olor a podrido en el agua corriente, el presidente de la Cooperativa de Agua y Servicios Públicos, Edgard Madrid, había adjudicado el problema al aumento de volcamientos cloacales clandestinos, que a su vez produjo proliferación de algas que provocaron el mal olor, remarcando que a pesar de eso el agua era "cien por ciento segura para el consumo".