Bajo custodia policial, vecinos marcharon al Funes

Bajo custodia policial, vecinos marcharon al Funes

   En medio de un importante despliegue policial, vecinos del Valle de Punilla se movilizaron hoy al Hospital Domingo Funes para denunciar su desmantelamiento y entregaron un petitorio de 27 páginas con 800 firmas a sus autoridades. La protesta arrancó a las 11:00 sobre la ruta en el acceso al hospital regional de alta complejidad, ubicado en la localidad de Santa María de Punilla donde se atienden pacientes de toda la región. Desde allí, fuertemente custodiados por los efectivos de la Policía de Córdoba, los manifestantes ingresaron al predio aunque el paso al edificio les fue vedado: el objetivo era entregar su petitorio al directorio, lo que finalmente lograron a través de la entrada del sector de la Guardia vieja. Si bien la Policía bloqueó la puerta de la Dirección en el primer piso, finalmente tres representantes de las organizaciones fueron recibidos por el subdirector, Carlos Borgatello, con quien mantuvieron un tenso encuentro y discusión.

   Entre los reclamos se encuentra la puesta en funcionamiento de un tomógrafo de alta tecnología (que ya fue enviado al hospital pero no está instalado), la incorporación de dos ambulancias equipadas, inversión en infraestructura e insumos, personal de enfermería y especialistas en consultorios y guardias. Los trabajadores denuncian que hace tiempo se avanza con el "desmantelamiento" del hospital y responsabilizan por ello al director, Gustavo Dellamaggiore, a Borgatello y al ministro de Salud, Francisco Fortuna.


   "Queremos un 0-800 para que la gente no tenga que ir a las 4 de la mañana al hospital, haga frío o calor, a hacer la cola para pedir turnos. Que todas las especialidades atiendan en horas de la tarde también, que no se cierren las residencias clínicas de todas las especialidades y que haya especialidades en todas las guardias. Nosotros no somos vecinos de segunda", señaló a La Estafeta Online Marcela Martín, referente de las organizaciones que convocaron a la protesta.

   Tras la marcha, de la que participaron unos 30 vecinos, se resolvió en asamblea trasladar el reclamo el próximo 8 de mayo a la Ciudad de Córdoba: se movilizarán al Ministerio de Salud para reclamar la renuncia de Dellamaggiore y Borgatello y la puesta en marcha de un plan urgente de salvataje del hospital.


   En enero de este año la Unión de Trabajadores de la Salud se declaró en "estado de alerta" debido la crisis edilicia, la falta de insumos y de personal que repercute directamente en la calidad de atención a los pacientes. Los trabajadores advierten que el servicio de gineco-obstetricia, que actualmente responde a la demanda de múltiples municipios del Valle de Punilla, "corre el riesgo de sufrir un abrupto desmantelamiento”.


   “De esto surgen diversos inconvenientes, tales como: la lejanía del quirófano en casos de urgencias, teniendo en cuenta lo obsoleto y muy mal estado de los ascensores. Semanas atrás una paciente dio a luz en el ascensor por culpa de su mal funcionamiento”, señalaron en un comunicado.